por Jazmín Quisbert
Jimmy Wilder Limachi, tiene dos carreras referidas a la música, es profesor de música y actualmente también trompetista del reconocido grupo boliviano Código Fer.
Él nos visitó en el programa del Club Cómplices y nos contó que desde niño le gustaba la música, pero que nunca pensó que de adulto se dedicaría a ello como una carrera profesional y que además por ello conocería grandes artistas bolivianos e internacionales.
Él recuerda con mucho cariño a sus profesores de música de su infancia, los profesores Samuel y Hugo , quiénes fueron su principal inspiración para dedicarse a la música, el último lo incursionó como trompetista en la banda del colegio y desde ahí ya se podía predecir un poco su futuro.
Contó que antes de ser profesor de música, quería estudiar medicina, pero todo cambio cuando salió del colegio e ingresó a tocar la trompeta, primero en bandas y luego a grupos musicales, ahí se dio cuenta que todo el conocimiento que tenía también lo podía enseñar.
¿Cuál fue el mayor desafío siendo profesor de música?
Fue una de las preguntas que le realizaron al profesor, a lo que él recordó su primera experiencia como docente en una unidad educativa en Sica-Sica, dónde no había instrumentos ya que era una población de bajos recursos económicos.
«Yo no podía pedirles plata para instrumentos ni uniforme (…) no había banda y tuve que armar la banda al inicio con zampoñas y un bombo» recordó, acotando que gracias a su motivación papás y estudiantes con mucho esfuerzo pudieron comprar instrumentos y uniformes para crear una banda más firme. Señalando felizmente que eso «Fue un gran reto, pero un gran aporte».
Para finalizar la entrevista nos compartió una de las técnicas que usa para enseñar a sus estudiantes y luego cumplió el reto de tocar cada instrumento que había en la cabina, empezando con el Ukelele, luego el tambor y finalizó con su trompeta que se llama «Antares». Realmente nos impresionó la habilidad que tiene en la música.
Es por eso que te invitamos a escuchar y ver la entrevista completa de esa mañana musical que tuvimos en la cabina.